Desde mis primeros años de secundario que el diario en casa lo compro yo. En aquellas épocas cambiaba de diariero cuando no podía cumplir con la única premisa de dejarmeló por debajo de la puerta antes de las siete de la mañana. Luego, decidí comprarlo camino al colegio y leerlo en el primer recreo. Era un bicho raro pero me gusta el diario. Siempre me inclinaba por los de menor tirada. En aquella época compré el Córdoba, hoy desaparecido. Pero, por cuestiones de mercado, casi siempre volvía a La Voz. Hace tiempo que no compro el diario en la semana, quizás porque me dejé llevar por la ola de internet o porque cada día aguanto menos noticias de corrupción, negociados, inflación y muertes. Pero los sábados y domingo son infaltables. Creo que es porque el ritual es mas tranquilo, desayunamos y entre todos leemos el diario. El domingo salí alrededor de las 11:30 con mi hijo Faustino en busca de él. Lo conseguí tipo una en Colón y General Paz, el comentario de todos los diarieros es que la empresa que lo distribuye no es la mejor, pero bueno, con el número 1 de Critica, el nuevo diario de Jorge Lanata me fui a mi casa con la sensación de haber conseguido un tesoro. Ya vendrán algunos comentarios sobre el diario en sí, hoy quiero darle la bienvenida a un nuevo diario, con todo lo que eso significa.
Juan Pablo Tognetti.